Textos finalistas – Categoría niños

Subcategoría 7, 8 y 9 años

¿QUE COMEN LOS LOBOS?, de LA LECTURONA

Había una vez un lobo que después de que le abra la panza la mamá cabra, que los chanchitos le quemen la cola y que el leñador le persiguiese con un hacha por tratar de comerse a caperucita y a la abuela, decidió hacerse vegetariano. Decidido a esto, el lobo se fue al bosque a cosechar hongos pero apenas empezó a hacerlo un jabalí comenzó a perseguirlo y, detrás de él, un gordo gigante que intentaba cazarlo. Observando esta escena estaba, cuando al pasar el gordo le dio un tremendo cachetazo en la cara que le aflojo toda la dentadura. Mientras se recuperaba de la impresión y del golpe, tomó la decisión de que tenía que comer algo más inofensivo, algo que a nadie le importe. Se detuvo a pensar un rato y llegó a la conclusión de que tenía que comer específicamente…
gatos negros, pero en el momento en que logró capturar uno, que se llamaba Wilbur, y quiso comerlo, sintió un escobazo en la cabeza de parte de su dueña, una bruja muy flaca y rara llamada Winnie. No tuvo tiempo ni de quejarse porque inmediatamente sintió unas chispitas y cosquilleos que venían desde la cola a la cabeza y desde la cabeza hasta la cola, seguidos por la palabra ¡ABRACADABRA!, se elevo una nube de humo púrpura y de pronto se encontró convertido en un sapo flaco y muy verde. Todos pensarán que eso puso triste al pobre lobo, pero fue todo lo contrario, el lobo-sapo vivió feliz en adelante, comiendo cuanto bicho se cruzaba y sin que nadie lo moleste nunca más… ¿Nunca más…. o solo hasta que una princesa quiera darle un beso?.

Las aventuras del gato Norman, de Hermione Jean Granger

Soy un gato pequeño de color rosa, voy a contarles una historia:
Dormía junto a la ruta y desperté en casa de los Hastings.
En mi nuevo hogar; me llamaron Norman.
Clarisse, la mamá, me dio de comer.
Andrómeda, la hija me gritaba:
-¡Norman! ¿Querés jugar?
Pero yo no sabía jugar, era callejero.
Fui al patio sin prestarle atención.
Alguien me atrapó. Era un niño lleno de granos en su cara.
-¿Qué haces aquí, gato rosa? Riéndose de mí.
La ira me invadió, rasguñé toda su cara. Él, empezó a llorar, Clarisse y Andrómeda salieron para ver qué pasaba.
-¡Que pasó Phillipe!
-El… ga-gato rosa me ra-rasguñó.
-¡Te dije que no lo hagas enojar, Phillipe! bramó Andrómeda.
-¡Norman, gato malo!
No me importó que me retaran, estaba acostumbrado. Bostezando, bajé de los brazos de Phillipe y fui a la camita que me habían hecho en la sala de estar.
Eran las doce de la noche, mi panza rugía de hambre, sigilosamente llegué a la cocina. Frente a la heladera, me relamía, subí a un banco para poder abrir la puerta, en ese momento, escuché un ladrido detrás de mí.
Era un Pit Bull, grande, de color ocre y musculoso. Sacó sus afilados dientes, y me corrió por toda la casa. Andrómeda despertó.
-¡Kanoster! ¡Norman! bramó la niña.
Ella me alzó en sus brazos, asustado escapé a la calle, Kanoster había dado un gran salto. -Señora Clearwater, Kanoster se escapó, casi se come a mi gato, grito Andrómeda, a su anciana y canosa vecina.
Estaba corriendo a máxima velocidad, no sabía dónde estaba y tenía mucha hambre. Divisé una pequeña ventana, donde se reflejaba la luz de la Luna, era un supermercado, decidí entrar. Como soy un gato de saltar y muy inteligente, trepé un árbol y logré llegar.
Abrí la ventana, pero tenía que tener cuidado, había cámaras de seguridad.
De pronto una alarma empezó a sonar, la cámara me había encontrado. Se me erizó el pelo, salí por la ventana.
De repente en la calle, encontré un mapa de la ciudad.
Lo miré con curiosidad. En un lugar decía “Casa de los Hastings”.
Solo debía seguir una dirección, y así encontraría mi hogar.
Empecé a caminar, de repente, una voz grave y feroz, musitó:
-¿Hola, gatito callejero, te conozco? ¿En qué te podemos ayudar?
Me di vuelta, era Kanoster y sus amigos.
-Le dije sin temor, Kanoster, ¿puedes volver con tus amigos a la casa tu anciana dueña? A Kanoster, le salían chispas de la cabeza.
-Mi dueña no es anciana, gato feo y pulguiento.
-¿Ah, sí? bueno. ¿Entonces porque tu dueña tiene canas y arrugas en la cara, perro ignorante? Kanoster grito:-¡Atrápenlo!
Empezaron a perseguirme.
Hasta que llegaron a un límite, estaban muy cansados.
Llegué por fin a la puerta de mi casa. Me puse a maullar muy fuerte; Andrómeda abrió la puerta. -¡Norman! Por fin llegaste, encontraste nuestra casa!! ¡MAMÁ, LLEGÓ NORMAN! Gritó la niña. Todos se pusieron alegres por mi llegada, menos Phillipe.
Me dieron mucha comida.
Dormí en la cómoda cama de Andrómeda.
Estaba muy calentito y protegido.
Así terminó mi primer gran día en la casa de los Hastings.

Mundos paralelos, de Casimiro

MUNDOS

Cuentan los ancianos de una vieja tribu perdida en lo más profundo del mundo que hace miles de años en la tierra sucedió un evento único.

Cierta noche en que las estrellas brillaban con gran intensidad y mientras la reina TUTU descansaba y miraba esas maravillosas estrellas vio que una de las estrellas brillaba mas y mas y sentia que se acercaban a ella a cada instante. Se sobresaltó al percibir que no era un sueño sino que la estrella la envolvía y la transportaba a otro mundo; un mundo que no conocía , que no era como su tierra, este mundo tenía una forma que ella no conocía.

Al principio no supo qué hacer pero de a poco empezó a caminar y a recorrer este mundo tan irreal, más irreal fue lo que sus ojos vieron: un hombre ; o lo que aparentaba ser un hombre, parecía que quería salir de la tierra, luchaba con todas sus fuerzas pero no lo lograba. La tierra a su alrededor se agrietaba. Tutu trato de comunicarse con este hombre pero no se entendían. En un instante de descuido el hombre la tomó de la mano y al hacer eso la transporto a otro nuevo mundo. TuTu viajó como en un espiral y al caer a ese nuevo mundo descubrió a otro hombre, pero en otro mundo diferente. Un mundo con construcciones que no conocía, con ropas que le parecían raras y esta vez el hombre tenía una espada ; pero no la atacaba solo tenia su espada en alto. Tutu no sabia que hacer, tenía miedo de acercarse a este hombre pero a la vez curiosidad. Al girar para tratar de entender a ese nuevo mundo vio que una mano asomaba de la tierra y se acercó despacito y trato de ver que hacia esa mano y no entendía nada, no sabia que hacer ni cómo volver a su mundo. Pensó que lo mejor era sentarse y tratar de pensar con claridad , tratar de entender y recordó el consejo de una vieja amiga suya: siempre que no sepas qué hacer, mira adentro tuyo, mira tu corazón. Decidió que aunque este mundo nuevo no tenía estrellas miraría la luna; una luna pequeñita y se concentró en esa hermosa luna , tanto que en esa luna pudo verse a ella misma sosteniendo su corazón, flores y pájaros la acompañaban. Ese mundo ese lugar con su corazón en su mano le pareció el lugar definitivo a donde crear su propio mundo.

FIN.

Telarañas en Navidad, de Aracnido de lentes

Cajas y adornos atravesados en medio de la sala son los recuerdos que tengo de cada Navidad pasada en casa. Y es que cuando se acercan estas fechas, mi casa se convierte en un desorden total. —¡Arrimen los muebles! —grita mamá.
—¿Otra vez hay que poner el árbol? —pregunta mi hermano.
—¡Recuerden hacer la lista para comprar los ingredientes de la comida! —dice papá. Pero yo solo espero la llamada de mi tía Cata. Porque ella es, definitivamente, la que alegra mis navidades. Cata es muy especial… porque tiene unas amigas ARAÑAS que nos ayudan a adornar el árbol al iniciar las festividades.
¡Sí, ya sé!
Seguramente, esto les parecerá una locura. Pero en mi familia esto es algo muy normal. Cierta Nochebuena, cuando ella aún era niña, la tía Cata observó que todos los árboles de Navidad de la cuadra estaban bellamente adornados… menos el de su casa.
Se fue a dormir muy triste.
Entonces, en un rinconcito de su cuarto, vio a un pequeño ser de ocho patas que tejía y tejía una especie de círculo en forma de espiral. Y ese círculo, al recibir la clara luz de la luna, se llenaba de hermosos destellos dorados y plateados.
Fue en ese momento cuando se le ocurrió la brillante idea de pedirle ayuda.
La araña aceptó encantada. Pero como el árbol de Navidad era muy grande, buscó algunos refuerzos para poder completar a tiempo la tarea encomendada.
Desde entonces, la tía Cata viene todas las navidades con sus amigas arácnidas para ayudarnos en la decoración del pino navideño.
Han pasado muchos años y han mejorado sus técnicas, incluyendo las formas, los diseños y los colores de las telarañas que despliegan en las ramas del pino.
Debo confesar que son muy creativas… tanto que, cada año, los miembros de la familia nos turnamos para seleccionar el diseño que queremos tener.
¡Y esta Navidad me toca elegir a mí!
Debo pensar muy bien qué quiero, porque me gustan muchas cosas: luciérnagas moradas, cohetes fosforescentes, paralelepípedos circulares, pirámides espaciales…
—¿Alguien llamó a la tía Cata? —pregunta mamá.
—¡Yo, yo quiero llamarla! —grita emocionado mi hermano.
Por último, tengo que contarles un secreto: ¡son telarañas de la suerte que atraen la buena fortuna! Y para mí, la mejor de las suertes es estar con mi familia y mis amigos.
Eso es lo que siempre pido en las navidades… me toque elegir el diseño o no.

Nota importante:
Mi tía Cata me envió un mensaje donde indica que este año las arañas invitaron a una familia de alacranes a ayudar.
Tomaré en cuenta esto al momento de decidir mi diseño…
Luego les cuento.

Subcategoría 10 y 11 años

Origen, de Hermione

-Niños, vengan aquí, que les voy a contar una historia…- Estábamos en casa del abuelo Pedro. -Síííííí!!!!!!!-
Dijimos Lucas, mi hermano menor, y yo al unísono.

Nos sentamos, nosotros en el suelo, y abu en el sillón, frente a la chimenea.

-Mi abuelo me contó, que su abuelo le contó, que su abuelo le contó, el origen de todo.- -De todo?-
-Sí Lucas, de vos, de tu hermana, de los animales, las plantas, y cualquier ser vivo existente. Siguiendo con la historia, en el comienzo, no había nada, nada más que oscuridad. Cuando de repente, una explosión de luz, creó estrellas, de lo que conocemos ahora como una noche estrellada. De la estrella más grande y luminosa, nació Deus, el dios más poderoso, el cual es capaz de crearlo todo. Y con tanto poder, creó el mundo. Primero inventó el espacio, con sus galaxias y sus planetas. Se imaginó que el único planeta que podía contener vida, era el planeta tierra, entonces se puso manos a la obra. Tenía que ser un planeta con fauna y flora, con variedad de elementos y componentes, pero para ello, necesitaría ayuda. La ayuda de un ser con un gran corazón, bondadoso, amable, y muy bello. Esa ayuda era la de la Madre Tierra.

Juntos, crearon el planeta Tierra. Pero, ¡le faltaba algo!, algo que habite este lugar, entonces, se unió ZOI, el alma de la vida. Junto con Terra (Madre Tierra), hicieron miles de criaturas diferentes: Los insectos, que nacían de los capullos de las flores; los peces, que nacían de las burbujas; la aves, de las nubes; los animales, de los árboles, y los humanos, surgían desde la raíces de las plantas, hasta resurgir de la tierra. La Tierra se empezó a llenar de seres, que iban evolucionando y aumentando en su número. Hasta que llegó el Dios Mortem, que solo quería destrucción y maldad. Entonces usando todo su poder, convirtió el planeta en un completo caos, con guerras en todas la regiones, animales en extinción y miles de cosas inimaginables que irrumpieron la paz.

Los Dioses Deus, Terra y ZOI, se unieron para crear una fuerza aun mayor, más grande que la ambición, que la sed de sangre y de destrucción.

Al unir sus poderes y sacrificándose en el acto, crearon un nuevo ser, capaz de convertir aquellas guerras en reconciliaciones, los animales en extinción en nuevas criaturas.

Su corazón tan grande y bondadoso logró restaurar el planeta Tierra, convirtiéndolo en algo aún más bello de lo que era-
-Guau!!!!!!!, ¡Que historia! Es real?-
Dije intrigada.
-En realidad es una leyenda, como ésta hay muchas, y nadie sabe cuál es la verdadera, pero cada uno puede pensar y creer en lo que quiera

Fin

Quejas en la biblioteca, de Paco Galleta

En algunas historias que nos gustan podemos decir ¡me encanta esa idea que puso el escritor!, pero, ¿se preguntaron que piensan los personajes sobre ella?

Nuestra historia comenzó de noche en una biblioteca, cuando la bibliotecaria Alberta de ochenta y cinco años junto con su perra Mónica, la chihuahua, cierran la puerta y queda a oscuras.

De pronto cayeron cinco libros. Uno de ellos era Matilda, otro era Charlie y la Fábrica de Chocolate, el tercero Alicia en el País de las Maravillas y los últimos Cenicienta y 101 Dálmatas. Después se abrieron y salieron sus personajes principales: Matilda, Charlie, Alicia, Cenicienta y Roger junto con Anita.

Decidieron reunirse en el sector de niños porque tenían solo dos opciones: esa o el de novelas de amor y no lo eligieron porque sonaba una música romántica insoportable desde los libros. Estaban reunidos por un solo motivo, quejarse de sus cuentos. Se sentaron en sillas y Matilda empezó a decir: queridos personajes estamos aquí para quejarnos de nuestras historias. ¿Quién empieza? "Nosotros", respondieron Roger y Anita. "Hablen", dijo Matilda. Roger y Anita empezaron diciendo: "nos cansamos de estar todo el tiempo paseando tantos perros ¿Por qué nuestra escritora no incluyó un paseador?, se quejó Anita.

Cenicienta dijo que estaba harta de esas zapatillas de cristal que le formaban moretones, callos y ampollas. "¿Por qué no me dan unas pantuflas?"

¿Alicia?, dijo Matilda. "Lo que me a mi me cansó", empezó, "es perseguir al conejo, que dicho sea de paso es sucio y encima no me queda tiempo para elongar después de tanto correr", dijo Alicia. "Sigo yo", gritó Charlie.

"Bueno", respondió Matilda. "Lo que me cansó es que tengo que comer chocolates y yo los odio, me sacan granitos. ¿Por qué no cambian la historia? Podría ser Charlie y la fábrica de cereal o algo así más saludable" concluyó.

"Bueno solo quedo yo", empezó entonces Matilda: "lo que me cansa es que me tengo que hacer la incomprendida, la dulce y encima meterme con la gorda de Tronchatoro", dijo.

Se quedaron pensando un rato. "Se me ocurre una gran idea", dijo Alicia. "Cambiar de cuentos solo por una semana para darnos un descanso ¿Qué les parece?" ¡Fantástico, comenzamos mañana!, dijeron todos.

FIN

La escapada espacial, de Tortitex

Esta anécdota sucedió cuando yo era joven y explica como llegue hasta aquí. Un día me desperté confundido, me dolía todo, estaba muy incómodo como si hubiera dormido sobre una piedra. Me levanté y miré alrededor, estaba todo oscuro solo veía una ventana, alguien me diijo-psshh … hey,hey eres nuevo aquí?- Yo muy confundido ,cansado y adolorido le respondí con la misma pregunta -¿quién eres tú ?¿dónde estoy ?-él me respondió con un tono burlesco-estás en la cárcel galáctica número 346 la segunda mas segura de la galaxia yo soy J,674 y por cierto ¿qué criatura eres tu?-yo le respondí muy asustado -yo soy un humano - el me pregunto siniestramente -qué es un humano -

Por un rato no hablamos nada. Cada vez entendía menos lo que estaba pasando. no sabía que decirle y empecé a explicarle

Yo le dije que era un ser vivo, que tenia nariz ,boca ,ojos, oídos ,piernas ,brazos ,piel -eso fue lo primero que se me vino a la mente y fue lo que respondí. El se quedaba tiempo callado, como pensando y me seguía interrogando-¿que era una nariz?,¿ qué es un brazo? ¿Qué eran los oídos? y ¿Qué era piel?-A mi me parecía muy difícil responder todas esas dudas , cuando uno nace va aprendiendo las cosas, las funciones del cuerpo, pero nadie te explica que es una parte del cuerpo. Pero pensé que explicándole podría escapar de ahí.

Le propuse un trato si el abría las puertas y me ayudaba a salir le explicaría mas a fondo y mostrándole todo .El en un abrir y cerrar los ojos se abrieron las dos puertas con un hoyo muy grande y apareció ahí, donde estaba yo .Al verlo no parecía malo y también era un prisionero pero de otro planeta. J- 674 venía de un planeta donde su alimento eran las respuestas de los demás.

Entonces utilizando su curiosidad y mi capacidad para responder todo ( y de paciencia infinita) y varios huecos que hicimos en las paredes logramos escapar de ahí y llegar a este planeta nuevo llamado Anillos ondulados.
La historia del nombre se los cuento la próxima.

fIN

Soy ridícula siendo Gata, de Alice Vagné

Un día estaba jugando con mis amigas a ser gata. Como me había quedado eso de ser gata, soñé que era una gata. Fue demasiado raro:

En mi sueño me estaba convirtiendo en una gata color canela. Cuando estaba en mi magnifica transformación, me sentía rara, extraña. Cuando termine mi magnifica transformación, fui afuera. Estaba ahí caminando, re tranqui. Pero me había olvidado de algo: los perros. Venían corriendo hacia mí, y yo, levante la pata –esperen, esperen, soy su dueña transformada en gato-.-dije- -ahh-me dijeron los perros, como si fuera tan normal-.

Les propuse salir a caminar por la calle. Salimos por ahí y vi un pájaro que estaba en un arbolito. No quería comerlo, pero así es el instinto felino. Fui corriendo al árbol y trate de saltar, pero aunque sea gata, no salto. Hice el ridículo frente a mis mascotas.

Después de haber olvidado eso, seguimos caminando. Ya me había cansado, entonces volvimos a casa. Entré y me senté en el sillón. Había un ovillo de lana, entonces fui por el. Lo estaba tratando de agarrar, pero no podía, empujaba el ovillo mientras que trataba de agarrarlo. Hice el ridículo otra vez. Pero admito que fue divertido.

No sé por qué, había un platito de comida para gatos en la cocina, mientras que no había ningún gato en la casa.

Fui a comer, porque tenía mucha hambre, agarre comida con mi boca, pero había agarrado un montón entonces se me caía todo al piso. Hice el ridículo una vez más. Pero admito que fue muy rico. Fui a dormir un ratito, había sido un día largo. Me acosté. Y soñé que estaba por bañarme pero como a los gatos no les gusta mojarse, Salí corriendo, pero en la vida real estaba pateando y tirando todo. Hice el ridículo por cuarta vez. Pero admito que esa salvación de bañarse estuvo buena.

Cuando desperté, fui a ver la tele. Pero por algún motivo, los gatos no tienen dedos. Entonces prender la tele con el control creo que fue lo más difícil de mi vida. Estaba tratando de tocar el botón de prender pero estaba tocando el del volumen. No podía hacerlo. Hice el ridículo por quinta vez. Pero admito que fue satisfactorio apretar muchos botones. No pude prender la tele pero estuve un buen rato apretando los botones. Y aprendí que no soy buena siendo gata.

Subcategoría 12 y 13 años

El Boletín, de Oli Naider

Lucifer es un gran estudiante… siempre que se esfuerza. Es inteligente y activo, pero todas esas cualidades quedan eclipsadas por su manera bruta de contestar y su irremediable carácter. Es altanero y a veces un poco egocéntrico. Es dramático, lo que estaría bien si estuviera en una clase de teatro, no matemática. Otra acotación que hemos recibido por parte del maestro de Ciencias Sociales es que, a veces, Lucifer demuestra ideas un poco desconcertante con respecto al homicidio y asesinato. En Ciencias Naturales, él se destaca al demostrar lo increíblemente bueno que es con el cuerpo humano y sus partes sensibles y vitales (cosa que también es un poco preocupante). Como ya les habíamos dicho en otros informes, él no se lleva muy bien con sus compañeros ya que su extraña apariencia e ideales lo separan un poco del resto. Los cuernos y el tono rojo de su piel, más el olor que despide, hace que sentarse al lado suyo sea incómodo (aunque esto no parece afectarlo en lo más mínimo). Se destaca su increíblemente aguda inteligencia pero no como la usa. Por último, queríamos recordarles las cosas que quisiéramos que trabajaran como familia en casa: - Que lo ayuden con sus trabajos de arte porque no puede pintar todo de rojo, aunque sea su color preferido - Que deje de volar en las clases de Educación Física.

- Que, por favor, deje de jugarle bromas a la bibliotecaria (este mes se ha desmayado más de 8 veces). - Que esconda la cola: no es la primera vez que lastima a alguien con esa punta demasiado afilada. - Que, por favor, cuando sonría en la foto escolar no muestre los colmillos (hemos recibido muchas quejas de los padres).
- El preocupante instinto homicida.
- Cuando vengan a buscar a su hijo, por favor, dejen de traer a su perro Cerbero, asusta a los niños (y, si somos sinceros, también a los adultos).
- Si pudieran dejar de mandarle carne humana en el almuerzo, les estaríamos todos muy agradecidos. Muchas gracias y un aterrorizado saludo por parte del equipo directivo.

Noche de miedo, de Catherine Grimm

¿Noche cerrada? Listo. ¿Camino gastado, roto y fúnebre? Listo. ¿Árboles sin hojas y tenebrosos encerrándonos? Listo. ¿Ojos sedientos de sangre vigilándonos? Todavía no es seguro, pero quién sabe… Siempre que en las películas dicen “¡Ey! ¡Nos vamos a mudar a una casa hermosa en el bosque!” es en realidad “¡Ey! ¡Nos vamos a una casa embrujada habitada por espíritus a ver cosas extrañas y salir corriendo!” Era exactamente lo que me había pasado. Mi madre estaba al volante, llevándonos directamente a una “casa hermosa en el bosque". Yo creía que estaba embrujada. Por eso, tenía en mano un anotador y un lápiz con la punta mordida, donde escribía la “Lista del terror”. Si terminaba con todas las afirmaciones comprobadas, nuestro destino estaba embrujado.

Llegamos, y tres afirmaciones más fueron marcadas: “Ventanas ocultas por tablas de madera”, “Casa antigua, oscura y escalofriante”, “Sonidos extraños”. Cada vez estaba más cerca de probar que estábamos viviendo una película de terror. Mi madre, mi hermana y mi hermanito pequeño bajaron del auto, ensimismados en quién sabe qué. La única adulta abrió la puerta lanzando una nube de polvo y dejando escuchar un chirrido. Otra afirmación marcada. Entramos, y mi mano comenzó a trabajar mientras investigábamos el lugar para asentarnos. “Cortinas moviéndose lentamente” Seguro un alma en pena que deseaba molestarnos hasta ahuyentarnos. “Puertas chirriando sin que nadie las toque” Un monstruo invisible, claro. “Crujidos debajo del piso” Un vampiro roncando. Probablemente en poco despertaría con el olor de la sangre. “Telarañas gigantes cubriendo puertas y cerraduras” Una araña de igual tamaño que necesita privacidad. Todo comenzaba a encajar. Pronto, podría decirle a mi familia que tenía razón.

De pronto, sentí que algo me tocaba el hombro, y un escalofrío me recorrió la columna y me puso los pelos de punta. Si no fuera porque estaba petrificada, habría marcado otra afirmación. Volteé para encontrarme cara a cara con… una cortina, que ahora se posaba en mi hombro. Tenía que ser un fantasma. Corrí a advertirles a todos, pero cuando llegué ya era tarde: tenían una cortina encima y luchaban por quitársela. Intenté ayudar, pero entonces mi hermana gritó: ¡Quítate de encima! ¿Qué crees que estás haciendo? Observé mejor a mi alrededor y me di cuenta de que no estaban luchando; estaban quitando las cortinas viejas y reemplazándolas por nuevas. Fue entonces cuando caí en la cuenta de lo que había estado haciendo y solté mi lista. Había estado tan enfocada en la idea de una casa embrujada, que no me había dado cuenta de que todo era producto de mi imaginación: las ventanas tapadas eran para evitar intrusos, ya que nadie vivía ahí. Los chirridos y crujidos eran la madera vieja, que no había tenido que soportar peso en años. Las telarañas eran simplemente hogares de arañas normales, y las cortinas se movían al compás del viento. Inmediatamente la lista terminó en la basura, y nunca volví a hacer una “Lista del Terror”.

Reinventados, de Perséfone

—No entiendo por qué no empezamos de una buena vez, acaso creen que no tengo cosas más importantes que hacer. ¿Dónde se habrá metido mi ejército de naipes? Nunca están cuando los necesito. —Si tuviéramos otras cosas para hacer no estaríamos acá, ¿no? De eso se trata. Ojalá pudiera andar por ahí metiéndome en donde se me diera la gana. Y con qué gusto me tomaría ahora mismo una avena caliente y una siesta, pero ya perdí la cuenta del tiempo que pasó desde mi último papel, y en cuanto me ven los cabellos no me dejan entrar en ningún lado. “Entrometida”, “usurpadora”… la cantidad de calumnias que he tenido que soportar. Necesito esta nueva historia para reinventarme.
—¡¿Reinventarse?! Qué tontería. Una reina como yo no necesita reinventarse, lo que necesito es ubicar al conejo blanco…
—Chicas, reinas, lo que sea, dejen de pelear, que me hacen acordar a mis hermanastras y me dan chuchos. Estamos esperando a Pinocho que avisó que estaba un poquito retrasado. Miren, justo, ahí llegó. —Mil disculpas a todos, pero no fue mi culpa, lo que pasó fue que justo cuando estaba por salir apareció… —Ay no, no, no, por favor no nos expliques nada, que la última vez por poco le sacás un ojo a Gretel. —Bueno, bueno, perdón, no digo nada. ¿Alguien trajo algo para comer? Esto de ser niño viene con algunos efectos adversos, vivo con hambre.
—Acá veo que hay una canasta con pastel y miel, no será avena, pero parece interesante. —¡Lobo! ¿Otra recaída? Ya te lo dijimos un millón de veces, no podés seguir así, tenés que soltar. Estamos todos acá tratando de dar vuelta la página y volver al ruedo, pero vos te seguís encasillando. —Para vos es fácil decirlo, veinte mil versiones de tu historia y en todas, con o sin zapatito, terminan viviendo felices para siempre con el príncipe. En cambio yo, no tenés idea las cosas que tuve que soportar… Partiendo de la base que, sin conocerme, me colocaron el mote de “feroz”, ¿sabés el estigma que genera eso? —Bueno, bueno, no nos pongamos mal ni revolvamos el pasado. Dense un abrazo y sigamos, que ya llegaron los guiones y podemos arrancar con la primera lectura. Espero que me toque ser una chica morocha de pelo lacio, una bocanada de aire fresco en mi vida. Qué les parece si empezamos por la escena del mercado, que parece muy divertida. Arrancás vos Reina, tenés la primera línea.
—¿“Vendedora Nº2”? ¡pero qué clase de papel es ese para una reina! Si al menos fuera Nº1. Es una falta de respeto, ¡guionista irreverente! ¡Que le corten la cabeza!

Yo era Júpiter, de 7mo grado escribe xd

Entré al cuarto y la vi durmiendo.
No quise despertarla,parecía estar soñando algo lindo,una sonrisa se dibujaba en su moreno rostro. Intenté imaginarme lo que pasaba por su cabeza.
Ver a través de sus ojos cerrados.
La imaginé fuerte,poderosa,con un paso firme.
Haciendo todo lo posible para que sus huellas queden marcadas en la arena;en la vida. Saliendo de su lugar de comodidad.
También de la vergüenza y los miedos.
Rompiendo sus propios prejuicios.

En el suave movimiento de su cuerpo dormido la imaginé siendo la voz representante de un grupo de mujeres.
Reclamando la escucha.
Mirando atentamente los movimientos del espacio que la rodea.
También guardando silencio cuando es necesario.
Dejando una parte de ella,como pétalos de flor, en cada persona con la que se relaciona.

Salí de ese mundo de visiones nocturnas y espaciales.
Volví a la oscuridad del cuarto.
Y la volví a mirar.
Estaba con los ojos abiertos.
Se podían distinguir sus ojos color madera.
Siempre me llamaron la atención,me transportaron al olor a tierra mojada.
A la corteza de los árboles.
Y a las alas del zorzal.

Miramos el techo por largos minutos.
Se transformó en un enorme cielo azul.

Con voces un poco roncas y bien sigilosas empezamos a inventar escenarios,viajes espaciales. Ella siempre era la Luna,y decía que sobre ella crecían flores.
Yo era Júpiter.
Sobre mariposas volábamos a nuestro encuentro.
Se creaban galaxias.

Al amanecer volvimos a nuestro eje.
Tomamos café,estudiamos historia,leímos varios cuentos,miramos el río;
y recargamos ilusiones para volver a soñar.